Aquí un fragmento:
"La inmanencia de Dios manifiesta en Jesucristo nos lleva a romper con todo antropocentrismo, con todo exclusivismo, con el dualismo, con la división gracia/natura, con la división entre los sagrado y lo secular.
Podemos asumir que así como el ser humano es imagen y semejanza de Dios, la creación refleja el carácter de Dios, desde la suave brisa del aire a orillas del mar hasta las erupciones volcánicas, todos ellos rebelan característica de Dios, desde su poder hasta su amor.
Lo invisible de Dios se puede llegar a conocer si se reflexiona en lo que él ha hecho. Rom. 1:20
La naturaleza primigenia entera reflejaba y correspondía al carácter y la naturaleza de Dios.
La idea de la inmanencia de Dios nos compromete a no afectar lo que Él nutre y sustenta, a respetar y valorar su magnifica creación, a vivir de la manera como Él inicialmente había diseñado que vivamos, y promover el orden que Dios mismo desea sustentar y en el cual desea deleitarse. Es ese el orden que refleja mejor el carácter de Dios y que Él se goza en sustentar.
La inmanencia nos habla de un mundo sagrado por ser el cosmos de Dios, y no un cosmos profano o secular donde Dios no tiene participación alguna. Esto es muy diferente al panteísmo que enseña de un cosmos divino".


