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miércoles, agosto 08, 2007

¿Es el liderazgo un puesto o una función?

"En el ambiente de muchas organizaciones, cuando el que ocupa el máximo cargo entra en la sala, su seguidores parecen experimentar un cambio de personalidad cuando el líder se mezcla con los demás la gente cambia su apariencia normal por una mas beatifica, normalmente acompañado de una sonrisa.

Esto no es necesariamente culpa del líder, pero indica la estupidez de la escala de valores del hombre. Yo creo que es pertinente hacerse otras preguntas: Si Jesús caminara hoy sobre la tierra con cuerpo humano, ¿con qué persona de este organigrama invertiría más tiempo? La respuesta para mi es demasiado obvia...

La cuestión es que Juan el bautista fue puesto en el liderazgo por Dios. Como ejerció un ministerio profético, la primera responsabilidad de Juan fue ministrar con arreglo a su llamado. Él conocía su función, pero estoy convencido de que hacia caso omiso de la noción actual del liderazgo.
Según todos los cánones del cristianismo, Juan era un siervo verdadero su mayor deseo era simplemente ministrar. Esto parece obvio. Pero muchos desean fundar o dirigir ministerios eclesiásticos, antes que ministrar a los necesitados. Cuando el ministerio (como sustantivo), se antepone a ministrar (como verbo), se echa fuera el servicio.
Con el paso de los años he tenido ocasiones de servir en muchas juntas ministeriales. Algunos de estos ministerios precian más preocupados en perpetuar su ministerio (como organización) que en ministrar realmente. Al habla con los líderes de estas organizaciones es inevitable notar cuantas conversaciones giran en torno a la recaudación de fondos, planes de crecimiento, búsqueda de fallos administrativos e imagen publica. Ciertamente no esta mal hablar de estos asuntos. Sin embargo cuando son estos los temas principales y a veces exclusivos, algo no va bien. Una vez me encontré en uno de esos ambientes y le dije al líder que le dedicaran más tiempo al ministerio y menos empeño en establecer su ministerio (confieso de que me sentí frustrado). Cuando se hace hincapié en el nombre ministerio en vez de hacerlo en el verbo ministrar, inevitable y tristemente se seguirá la tendencia a ocupar cargos formales del liderazgo."

Fragmento del libro "La Paradoja del Liderazgo" de Denny Gunderson que nos muestra de manera reveladora los esfuerzos por conservar el poder de los líderes religiosos. La realidad en el reino de los cielos se halla relacionado en engrandecer la vida del otro y no en engrandecerse uno mismo.
Este es uno de los libros más importantes que he leído sobre el liderazgo y recomiendo su lectura para todos aquellos que quieran servir a otros como Jesús lo hizo en la tierra.