Conversando con una amiga, me decía que se hallaba sumergida en una profunda crisis sentimental, porque había descubierto que su enamorado que se decía soltero, en realidad era un hombre casado y que durante meses la había llegado a seducir a tal punto que se había llegado a enamorar de él.Esta situación la pude entender mejor cuando lo mismo sucedió con algunos compañeros de trabajo casados, quienes tenían la costumbre de salir a divertirse con compañeras solteras.
Evidentemente, luego de un tiempo las chicas solteras se crearon expectativas y los casados en su afan de revivir el romanticismo muchas veces terminaron por quebrar sus matrimonios y en otras en romper los corazones a las chicas que caian en hondas depresiones.
Esta situación también la he visto en amistades del colegio, de la universidad y hasta de la iglesia.
¿Las causas?. Aquí ensayo algunas:
1. Muchos hombres codician a mujeres más jóvenes para sentirse "hombres", el placer sexual a toda costa se convierte en el enfoque principal.
2. Algunos hombres casados buscan revivir el romanticismo que los llevo al matrimonio. Por ello, ante un affaire muchos sucumben ante los encantos del nuevo y "verdadero" amor.
3. Muchas mujeres tienen temor de quedar solas y piensan que la alternativa de "llevarse" un hombre casado no es una mala alternativa. (y de hecho lo he visto muchas veces).
4. Algunos hombres no saben mantener una buena comunicación con sus esposas y viceversa. Aquí la ruptura matrimonial es una responsabilidad de ambos.
¿Pero qué hacer ante un cuadro depresivo de esta índole?
Si ya cicatrizar una herida amorosa es dolorosa, una herida proveniente de un engaño de estos hombres casados es una de aquellas heridas que pueden dejar desolada a una mujer al punto de convertirla en una sombra, es decir, resentida con todos los varones y sin ganas y deseos de vivir.
Muchas optan por seguir el ciclo repetitivo y caen en otras relaciones más complicadas, saliendo con cualquier tipo que les haga olvidarlo momentáneamente.
Aquí es importante buscar a la familia o a las amistades, aquellas que de verdad lo son, preferentemente del mismo sexo para buscar el consejo oportuno y la compañía apropiada.
Por último señalar, que los hombres casados por su experiencia en el trato de una mujer les es más sencillo envolver a una jovencita, o una mujer menor que ellos, en una relación amorosa. En una reunión, incluso una vez un pastor me comentó que debido a su experiencia profesional, podría inducir a una mujer a una relación amorosa en apenas 10 minutos.
Estos detalles merecen ser tomados en cuenta por las jovencitas quienes muchas veces se hallan hambrientas de un palabra dulce, de una caricia, de una mirada amorosa, de un regalo, de una cortesía que nunca recibieron en casa.
Foto: elrefugiodelaplaya

