
Fénix: ¿Morirías por ellos?
Wolverine: Por ellos no... moriría por tí.
Fénix: (volviendo en ella) Libérame, por favor.
Wolverine: (llorando) Fenix, ¡Te amo!. (incrustando sus filosas garras en ella)
El poder del amor contuvo al más grande poder destructivo de la tierra. El amor de Dios puede contener tu natural odio y desesperanza y cambiarlos en paz y esperanza para cada una de tus circunstancias. Acércate a Jesús.
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