martes, julio 29, 2008

Jesus Lavado - Somos mas o somos debiles (En relación a los resultados socio demográficos del Censo 2007)

El último artículo de mi amigo Jesús Lavado me ha llamado mucho la atención, pues, así no mas, uno no lee a un pastor evangélico ser tan inteligente al punto de saber leer los tiempos en que a uno le toca vivir.
En este artículo que me envió por correo, se aprecia su nitidez en captar los resultados del último censo del INEI 2007, con respecto a la pregunta de la confesión religiosa.
Aquí un fragmento:
"Una primera lectura de los resultados del censo nacional de población indica que la población de confesión evangélica en el Perú creció en su índice de participación en casi el doble entre el periodo inter-censal 1993-2007; pero también señala, que el número de personas que no cree en ninguna religión ha crecido un poco más del doble. La pregunta que deriva de esta reflexión es ¿Quién creció más? La respuesta es obvia, los agnósticos y los ateos. Así que no celebren que somos más, o que hemos crecido más que los demás, las estadísticas pueden interpretarse según el enfoque que uno adopte, siendo el «enfoque objetivo» el mejor de todos los enfoques por su carácter independiente en relación a su confesión religiosa y/o su afiliación denominacional, y por el empleo de herramientas y criterios científicos sociales.

Hacia la búsqueda de explicaciones

Es conocido que las bendiciones se han centralizado en el principio en Lima Metropolitana, luego en las capitales de los departamentos, según primacía urbana, para terminar concentrándose en el área urbana. ¿esta descripción es un proceso gradual de la extensión eclesiástica o es un asunto de exclusión social?
La estrategia de concentrar los recursos eclesiásticos en el área urbana de preferencia, en donde residen las clases medias hacia arriba, ¿es un asunto de dirección divina o de preferencias y conveniencias económicas?
Las iglesias locales que registran ingresos financieros importantes y estables, ¿tienen planes misioneros?, y si los tuvieran ¿están en áreas urbanas o en áreas rurales? En el caso que no tuvieran planes misioneros, ¿en que gastan el dinero ingresado en tesorería?
Es claro que el incremento de la población evangélica en el país es resultado de los grandes esfuerzos e inversiones evangelisticas en el área urbana, si bien es cierto una vida salvada no tiene precio, pero haciendo un ejercicio aritmético contable ¿existe un estudio de costo-beneficio que ofrezca un promedio del gasto por resultado?, ¿existen respuesta de por qué no se hacen estos esfuerzos en el área rural o es que esta gente no existe en sus planes? o ¿existe una influencia fatal de la «doctrina de la predestinación» en estos asuntos?

¿Realmente la población evangélica ha crecido?, y si ha crecido ¿en qué?, ¿qué tipo de crecimiento existe en la actualidad? El liderazgo eclesiástico como responsable de conducir la iglesia local y de hacer cumplir la gran comisión ¿entiende lo que significa y representa la sociedad post-moderna? ¿no es acaso, que esta falta conocimiento y comprensión sobre esta realidad es el causante del relativo incremento de la población evangélica?
Si el 39% de la población nacional es pobre, ¿es posible reflexionar sobre la pastorización de la pobreza?, ¿cuánto ganan los pastores en lugares que se caracterizan por la indigencia social?, ¿existe solidaridad pastoral entre quienes tienen tranquilidad económica con aquellos que no la tienen?, ¿cuántas iglesias locales existen en esos ámbitos de pobreza?, ¿cuántos creyentes existen en esos lugares?, ¿cuánto gana un pastor que ejerce el honroso ministerio en ámbitos de pobreza?, ¿existe justicia social en el pastorado?, ¿es posible hablar y tratarse de consiervos, existiendo estas diferencias o indiferencias?
Si bien es cierto, somos un cuerpo en donde cada uno hace lo que el Señor indica e inspira, ¿cuántos y cuantas están en el lugar correcto, haciendo lo correcto?, ¿cuántos pastores y cuantas pastoras han logrado comprometer a sus iglesias locales hacer misión integral? o ¿cuántas iglesias locales pueden ser solidarias con sus mismos hermanos y hermanas de su misma denominación que residen y ejercen el pastorado en ámbito de pobreza?
¿Estos dilemas y preguntas provocadoras son infraternas por qué no se ajusta al protocolo de la diplomacia eclesiástica?, o ¿existe un temor en decir las cosas como son?"
Leer el artículo completo aquí.

2 comentarios:

El Ciberpastor dijo...

Hola Jorgix

Ante todo unas felices fiestas patrias.

Pienso que el artículo está mal enfocado.

Los datos muestran que hemos crecido, los que han disminuido son la iglesia católica, ellos han perdido casi un 8%.

Mira bien los datos, los que no tienen religión han pasado del 1.4% al 2.9%, solo han aumentado en un 1.5%, ¿de quien lo perdieron?

Los evangélicos pasaron de un 6.7% a un 12.5%, es decir, en un 5.8%. Nuevamente, ¿de quien lo perdieron?

Es decir, hemos ganado casi 4 veces más gente que los que no profesan ninguna religión.

Un dato que no toma en cuenta el censo es el de los nuevos creyentes, que en la práctica han dejado de ser católicos y que asisten a una iglesia evangélica pero aún no tienen las cosas claras.

Además nota que habla de personas mayores de 12 años, y nuestras iglesias están llenas de niños y adolescentes.

No convirtamos un triunfo a todas luces en un supuesto fracaso.

Date cuenta que en solo 14 años hemos crecido en más de un millón de personas.

Que Dios te siga bendiciendo

El Ciberpastor

Jorgix dijo...

Saludos Ciberpastor, y también espero que hayas pasado unas felices fiestas patrias.

El artículo de mi amigo Jesús Lavado, de alguna manera trata de mirar bajo otra óptica un resultado que parecería evidente.

Como analista financiero y económico uno podría tener diferentes interpretaciones para un mismo dato, y es evidente que la interpretación de mi amigo (que también es pastor en la zona norte de Lima) trata de ser lo más sincero posible con lo que se hace con la Misión de Dios.

Por otro lado, cabe señalar, que en la pregunta 20, en la opción específica se decía evangelicos/cristianos, es muy posible que haya más cristianos que evangélicos, todo un tema de análisis para el futuro, por el natural desencanto de la gente con respecto al catolicismo y evangelicalismo, pero al no tener otra opción (ya que no son ateos) marcaron el rubro de cristianos.

El tema de fondo es que el hecho de que hayan más evangélicos/cristianos debe traslucirse en que haya leyes más justas y fiscalizaciones a los poderes del Estado más efectivas. La fe en Jesús, que transforma sociedades, debe hoy más que nunca hacerse notar.

Un abrazo

Jorge